jueves, mayo 18, 2006

Mi experiencia convergente (2)

Retomo el post de hace ya mucho, mucho tiempo (más vale tarde que nunca). La idea que pretendía transmitir en ese mensaje (un tanto críptico creo yo) no era otra que la propia existencia de convergencia completa (o al menos sustancialmente completa) nunca podría producirse mientras los dispositivos especializados dispusieran de avances a igual o superior velocidad que los "convergentes". Un ejemplo: mientras se siga ampliando la calidad de resolución y cantidad de funciones de las cámaras digitales, la convergencia de esta tecnología con otras (pongamos, por ejemplo, telefonía móvil) nunca será satisfactoria para el mercado.

Un ejemplo contrario, es decir, de tecnología que no avanza a la misma velocidad y que permite recibir otras tecnologías son las redes de transmisión de datos celulares. En la actualidad existe UMTS y, hasta que se produzca un nuevo lanzamiento con una nueva normativa, a los fabricantes de dispositivos les habrá dado tiempo a integrar esta tecnología con muchas otras (portátiles, pdas, etc.).

Lo que sí puede llegar a ocurrir, es que ciertas tecnologías se "estanquen", bien porque el mercado se encuentra agotado (impresoras matriciales, disquettes...) o bien porque se haya producido un avance evolucionario (pantallas CRT vs TFT). En ese caso, el concepto de convergencia, que debe responder a una realidad de demanda, pierde todo el sentido. Esto significaría que la convergencia es enemiga de la obsolescencia. Pero esto me abriría la puerta a pensar en nuevas teorías demasiado "filosóficas" para estas horas de la noche... ;-)