domingo, octubre 23, 2005

60 minutos con Xbox 360 (en España)

Hoy he tenido una tarde afortunada. Es de esas ocasiones en las que te sientes un privilegiado. A todos los que nos emocionamos cada vez que vemos algún tipo de producto electrónico, siempre nos es grato echarle el guante a cualquier novedad que se nos pase por delante. Por ello, cuando tienes en tus manos el mando de una de las únicas 10 consolas Xbox 360 que han llegado de momento a España (esta venía directamente del Tokio Game Show), sientes que tienes que aprovechar cada minuto de ese momento hasta el límite, tienes que experimentarlo con los cinco sentidos. Esto me ha ocurrido hace a penas una hora, así que, así de calentito el tema, paso a relatar la experiencia.

Primer contacto



La verdad, es que viendo las fotos en Internet no acabas de hacerte a la idea de lo "profesional" que parece el aparato. Tiene un diseño muy logrado. Es relativamente grande (más que mi PS2 antigua), pero en Microsoft han trabajado mucho en el diseño del frontal: visto de frente las sutiles curvas hacen casi invisible la longitud y volumen de la consola, centrando toda la antención en la carcasa intercambiable. El diseño permite su manejo tanto en horizontal como en vertical, aunque todo parece indicar que el objetivo del diseño ha sido la colocación vertical.


La carcasa se quita y se pone con mucha facilidad, aunque no estoy del todo seguro de que no se acabe rompiendo si el usuario es muy freaky y ande cambiandolo cada dos por tres (su capacidad de "tuneo" creo que va a ser muy bien recibida).

Me ha gustado también mucho la colocación del disco duro. Es una pieza sólida que se adapta "aerodinámicamente" en la parte superior de la consola. Su instalación es muy simple y aporta a la Xbox un aire aún más tekno.


Lo único que no ha sido muy de mi agrado ha sido la accesibilidad de las dos tomas frontales USB (tiene dos frontales y una trasera). Para acceder a ella hay que descubrir una tapita del frontal y los conectores hembra del USB quedan metidos bastante dentro, con lo que la accesibilidad no es muy cómoda. Por cierto, hemos conectado la Xbox 360 a un iPod y desde el menú del desktop se ha accedido al contenido de la música de manera super fácil. Esta característica de conectividad con dispositivos USB como iPod, PSP, cámaras, etc. me parece fantástica. No hubiera estado de más, por ello, haber dispuesto de una tercera entrada USB en el frontal, ya que conectar cualquier dispositivo obliga a retirar uno de los dos mandos (siempre y cuando no se usen inalámbricos, claro).


La fuente de alimentación que lleva incorporada me ha parecido suficientemente silenciosa. No es que no se oiga, pero tampoco molesta. No he podido comprobar la sonoridad del lector DVD-ROM porque sólo he jugado a juegos que estaban cargados en el disco duro (la unidad que he probado era una de desarrollo y tenía varios juegos en el propio HD).



El mando

Muy gratificante. Me ha parecido que tiene el tamaño perfecto. Ni muy grande (aspecto muy criticado en la anterior consola) ni demasiado "japo". Pesa más que el de PS2 y el force feedback está bien. No destaca, sin embargo, respecto a lo ya visto y probado anteriormente (desde que he visto las demos del nuevo mando de Revolution, no he dejado de contar el tiempo que pasa hasta que llegue a mis manos). Un detalle curioso son las lucecitas en 90º que semi-iluminan el logo de la X y que indican qué nº de mando estamos utilizando en las partidas multijugador. Con dos mandos esto es una chorrada, pero seguro que para cuando las partidas sean entre 4 y los mandos inalámbricos, esta característica va a ser de gran ayuda.

El desktop

La verdad es que no he tenido mucho tiempo para verlo. Simplemente diré que me ha parecido un pelín complejo para los no "iniciados", con multitud de opciones. Aunque sí que es verdad que hay algunas cosas que facilitan mucho la vida, como el arranque pulsando el botón del mando, y que para el que no se quiera complicar la vida, lanzar un juego en la versión final de la consola será "coser y cantar".

NINETY NINE NIGHTS

Celentito, calentito, recién llegado de Japón, el juego estaba aún bastante en pañales... no obstante, he podido jugar un ratito.
Guay, vaya intro. Hacía tiempo que no veía una intro como esa. Muy al estilo Square. No daría un brazo por la afirmación, pero juraría que estaba realizada en tiempo real por la consola.
El juego recuerda mucho a Dinasty Warriors. Parece bastante entretenido y tiene multitud de opciones y combos. Pero lo que más impresiona, aparte de la banda sonora, es la impresionante fluidez con que mueve la consola los cientos y cientos de enemigos que te estas cargando a sablazos. Estos enemigos van soltando bolas de energía que vas recogiendo (en plan Fable o Jak and Daxter) que, cuando acumulas los suficientes, te permiten lanzar el maxi-golpe (de efecto impresionante). Nada nuevo en jugabilidad, pero muy muy espectacular respecto a la puesta en escena.

KAMEO ELEMENTS OF POWER

Tras una mini-intro de presentación del logo de Rare que me deleitó con un guiño a su pasado (ver por unos segundos de nuevo el JetSetPak me dejó con la boca abierta), el menú te muestra los 7 diferentes personajes en quien te puedes ir conviertiendo en el juego. Es del tipo plataformas, y me parecieron dos cosas muy destacables: la primera, la gran cantidad de opciones de juego que otorga tanto el escenario (paredes, curvas, precipicios) como los personajes, cada uno de ellos con sus propias habilidades. Mención especial a la especie de bola en la que te conviertes y te permite propulsarte contra los enemigos y acabar rebotando por todas partes. La otra cosa que destacaría es la impresionante atmósfera, a nivel de calidad de texturas y de sonido. Un juego accesible para todo el mundo con una pinta estupenda.


PROJECT GOTHAM 3

Junto con Perfect Dark Zero, el que más me ha gustado. No hay ningún bitmap. Todo el escenario es 3D. El juego se mueve a una velocidad estupenda. Nada de ralentizaciones. El manejo del coche, soberbio. Por más que juego y juego, hay algo del manejo de Gran Turismo 4 que no me convence tanto como esta otra serie. La vista del interior, magnífica. Pausamos el juego. Entramos en modo foto. vemos el coche por dentro (en nuestro caso, un Jaguar). Metes la cámara dentro y puedes ver ¡hasta la pantalla del navegador del salpicadero!. Me he quedado conmocionado a pesar de que jugué a una beta "muy beta". Este juego promete.

PERFECT DARK ZERO

Una música de flipar que te hace vibrar en el sillón. Muy cañera. Un aire muy ánime con unos gráficos a la altura. El juego arranca con una orgía de disparos y explosiones. Te enfrentas a unos tipos en un parking. El manejo es muy bueno, aunque a veces te abruman la cantidad de controles que puedes manejar. Las texturas muy trabajadas (te das cuenta cuando aproximas el zoom del arma automática) y los sistemas de partículas y la física (explosiones, deformaciones, etc.) te integran en el juego como pocos antes lo habían conseguido. A mi juicio, sólo hay un pero en este juego (aunque es un tema muy muy personal)... me han asegurado que los ratones USB no servirán para jugarlo... :-(( no acabo de acostumbrarme a jugar a los FPS con mando. En resumen, creo que va a ser la bomba de las navidades.

DEAD OF ALIVE 4

Llegó el momento de las patadas y los golpes. Colocamos el 2º mando y nos liamos a mamporros. Al parecer en esta versión a la que jugué no estaban implementados todos los combos y sólo se podía jugar en el modo 1:1. Quizá por ello me pareció más de lo mismo. Los escenarios, como en otros DOA, representan a mi modo de ver el punto más fuerte del juego. En esta ocasión, están super detallados, y tienen mucha "vida". Sorprende ver el pliegue de la ropa de los muñecos cómo se adapta al movimiento de los brazos y piernas (ejem, y qué decir del movimiento de los senos de las protagonistas). En fin, un gran juego con tecnología de nueva generación, pero jugabilidad de siempre.


RESUMEN

Visto lo visto, he de decir dos cosas: en primer lugar, no creo que la nueva generación de consolas suponga una revolución como hicieron PSX, Dreamcast y N64 en su día, ya que el nivel tecnológico es tan alto que ya hay que entrar en mucho detalle para apreciar diferencias sustanciales entre una generación de consolas y otra. En segundo lugar, creo que Xbox360 es muy superior a Xbox y a PS2, tanto en su hardware como en su concepción como centro de entretenimiento, así que, aunque antes lo dudaba mucho, creo que me la compraré plateada ;-).

lunes, octubre 10, 2005

La danza de la lluvia

Que conste que lo he intentado. Esta tarde me he puesto a cantar con los niños canciones populares como "Cucú cantaba la rana" y "Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva". Pero ni por esas. No he conseguido cabrear lo suficiente al dios de la lluvia, que tanta falta nos hace.

El caso es que llevamos en la provincia de Madrid todo el día con nubarrones encima, pero parece que la maldición se ha cebado con nosotros. Y mañana lunes. Lo que faltaba.

Bueno, pues para empezar la semana, he comenzado a colocar algunos de los artículos que me hicieron famoso (al menos aquí, en mi pueblo). Como no tengo otra cosa mejor que hacer, iré colgando algunos más estos días. Espero que os sirvan de inspiración. O bueno, al menos, si no os gustan, los podéis recitar en alto con alguna melodía folklórica de fondo. Y, con un poco de suerte, os caen algunas gotas encima.

Hasta pronto.
Artículo: El Nuevo Comercio
(Publicación del Máster de Gestión Publicitaria, UCM 1999-2000)

En estos días que vivimos, a menudo nos sorprende ver cómo Internet comienza a ofrecer nuevas posibilidades de adquirir productos. Hace unos días leí (no sin cierta sorpresa) que las dos principales compañías de venta de productos online, e-Bay y Amazon sumaban entre las dos más de doce millones de clientes y que el porcentaje de repetición de compras rondaba el 70%. Unas cifras escandalosas para unas compañías que no existían hace tan sólo 5 años.

¿A qué se debe tanto éxito? Yo tengo una opinión al respecto. Creo que han sido lo suficientemente inteligentes como para establecer una estrategia “user centric” en la que el consumidor siempre tiene la sartén por el mango. Le ofrecen el mayor catálogo de productos posible, diferentes formas de adquisición, los mejores precios del mercado… y utilizan la información que obtienen de los compradores para el beneficio mutuo (para ellos vender más y, al mismo tiempo, ofrecer aquellos productos que interesen al consumidor). ¿Quiere esto decir que cualquier negocio que arranque en Internet tendrá éxito? En absoluto. Algo que a menudo se olvida al analizar fenómenos como el de Amazon es la tremenda estructura tecnológica y logística que se esconde tras el website. Desarrollar una tienda clásica (un buscador, un catálogo de productos online y una cesta de la compra) no es algo excesivamente complicado. Preparar la infraestructura para recibir millones de pedidos diarios lo es más. Pero lo que no vemos, los sistemas informáticos de adquisición de productos a fabricantes y los enlaces logísticos, se me antoja de monumental complejidad. Y todo este despliegue tecnológico ha de ir en perfecta consonancia con la experimentación de nuevas ideas de marketing. Eso sí, de marketing one to one real. Recordar la idea del Permission Marketing cada vez que os conectéis a un web y diferenciaréis rápidamente quien consigue cautivar vuestra atención.

Una idea errónea que a menudo ronda por las empresas “tradicionales” es que Internet no es más que otro canal para llegar al consumidor. Probablemente así lo sea ahora. Pero, ¿qué pasará cuando el 100% de la población acceda a Internet y las compras se popularicen? Lo más probable es que los mercados se tengan que reajustar de tal manera que, exceptuando muy pocos sectores, la mayoría de los centros de venta de productos en el mundo “tangible” se conviertan en escaparates y probadores que cobran de los fabricantes por ofrecer ese “servicio” y que los consumidores, una vez elegido el artículo que comprar vayan a Internet (si es que no lo llevan “encima”) y decidan dónde hacerlo. ¿Nunca habéis ido a unos grandes almacenes para os muestren ese nuevo reloj y luego lo habéis comprado en la tienda de la esquina donde os hacen mejor precio? Un hábito de compra totalmente justificable que Internet multiplica en posibilidades.

¿Y por qué digo todo esto aquí? Porque entiendo que el mundo profesional al que estáis a punto de llegar está sufriendo un profundo cambio en el que Internet, casi a la chita callando, está revolucionando las formas en las que las empresas hacen negocio. Para liderar en los próximos años hará falta encontrar modelos de negocio que consigan una perfecta simbiosis entre Comunicación (con C mayúscula) y Tecnología. La primera conseguirá atraer y fidelizar consumidores y la segunda abaratará costes y soportará los servicios de Comunicación.

Bienvenidos a un mundo en el que un mes será suficiente como trainee y en el que no existen expertos en nada. La imaginación al poder. La Tecnología, estrategia en sí misma.
Artículo: Banners de interrupción
(Revista iWorld - Enero 2000)

Curiosamente, cuando era niño, en las charlas de recreo con los compañeros de clase (ciertamente influenciados por el poder de la televisión) era bien difícil separar los comentarios sobre el “Un dos tres” de los anuncios de juguetes que se emitían entre corte y corte. Había pocos medios de comunicación, pocos productos en el mercado, pocos anuncios, y, en general, la gente disponía de más tiempo libre. Como cuenta Seth Godin en su reciente libro “Permission Marketing” (muy recomendable para todos aquellos que vivan, como yo, de Internet), el tiempo se ha convertido en el mayor enemigo de la sociedad moderna. Demasiadas cadenas de televisión, demasiadas revistas, demasiados periódicos, demasiados productos en el mercado. El consumidor está satisfecho.

¿Y qué pasa con Internet? Sólo en España se cuentan ya más de 500.000 máquinas registradas bajo dominio “es” para un total aproximado de 3,5 millones de usuarios. Creo que la historia, de nuevo, se repite: ¿dónde van los usuarios? A los portales. ¡Pues vayamos allí a interrumpirles!

Recuerdo la primera vez que asistí a la aparición de un banner en mi navegador. El efecto fue realmente sorprendente: ¡qué gran idea! Uno de los problemas que adolecían aquellos primitivos websites era tener que recordar una a una las direcciones de interés. Por aquel entonces recuerdo que los amigos intercambiábamos los bookmarks del maravilloso Netscape (aún en versión beta) y comentábamos aquellos anuncios que, por una u otra razón, nos habían llamado la atención.

Unos años después, el usuario experimentado comienza a aprender a evitarlos. Son ya demasiados. La vista ya nunca se dirige al centro superior de la pantalla. Los porcentajes de click-throught disminuyen sin pausa. Las centrales de medios acusan a los creativos. Los creativos, a las centrales de medios. Los medios no cubren los gastos. Y los anunciantes, cabreados, empiezan a pensar en soluciones como el pago por click (los más conformistas dejan de invertir en Internet).

¿Soluciones? A mí se me ocurre una (¡que me escriba quien tenga otra!). Creo que la ineficacia del sistema publicitario en Internet se basa en seguir el mismo modelo que han marcado los medios convencionales (con la TV como mayor exponente): interrumpir al usuario para hacerle perder tiempo. En la práctica, olvidamos que Internet es el medio definitivo de márketing: permite una comunicación uno a uno real entre el anunciante y el cliente. El problema no es el banner en sí, sino lo que hay detrás de él.

Pongamos un ejemplo: una famosa marca de alimentación estrena su nuevo website. En ese momento se plantean “bueno, ahora hay que darlo a conocer”. Para ello invierten más del doble del coste de desarrollo en una campaña de banners. Ponen sus anuncios en portales, buscadores, revistas online de deportes, música, cine... Consiguen multiplicar sus visitas. El usuario llega allí y se dice “sí, muy bonito, pero no vuelvo a perder el tiempo” (y, lo que es peor, no le recomienda a nadie que vaya allí). Al cabo de varios meses, sin haber modificado el website, los “expertos” aconsejan una nueva “oleada”. Ya no hay el mismo factor de multiplicación, y el coste por impacto aumenta. El anunciante poco a poco ve minada su fe en Internet como medio de márketing.

Imaginemos ahora que el anunciante, antes de invertir en un website corporativo, decide crear un juego con un jugoso premio: cinco millones de pesetas. Además, ofrece a los primeros mil visitantes un regalo interesante. Realiza después una campaña de banners por una tercera parte de la anterior. Resultado: mayor número de visitas, la mayoría de ellas registradas en su base de datos y con todos los usuarios expectantes ante el próximo lanzamiento. El banner ha actuado como intermediario: el verdadero márketing está en darle al usuario más de lo que pierde por su tiempo. Y cada día que pasa, su tiempo vale más.
Artículo: Algo raro está pasando
(Revista del Master de Gestión Publicitaria UCM 2000-2001)

Os voy a ser sincero. Pese a cinco años a mis espaldas como profesional de Internet nunca podría imaginarme lo que está empezando a ocurrir con la Red. Atrás quedaron los tiempos en los que hablar de Internet les sonaba a muchos a videojuego o pasatiempo. Internet está calando en nuestras vidas a mayor velocidad de lo que puede parecer. Y no me refiero al humo que últimamente estamos viviendo con la proliferación de webs sin sentido valoradas en mastodónticas cifras. Me refiero al e-mail, a la popularización del comercio electrónico y a la entrada de Internet cambiando el modelo de negocio de empresas/marcas tradicionales.

Las Agencias de Publicidad se encuentran, a mi modo de ver, en un callejón sin salida, e intentan hacerse un hueco de credibilidad digital. Creo que pocas lo conseguirán. Son demasiado grandes y pesadas, algo que en Internet se paga muy caro. Incluso yendo aún más lejos (y perdonarme si estoy pareciendo un poco extremo), pienso que, con ellas, la misma Publicidad (tal y como la hemos conocido hasta ahora) será pronto un viejo museo donde vosotros, los jóvenes profesionales, acudiréis de vez en cuando para regocijaros en vuestra suerte. Haciendo alusión a Seth Godin, el márketing de interrupción dejará de ser el centro de inversión en comunicación de Marca. Internet es un medio absolutamente directo, personal e intransferible: un medio one to one. Conseguir la fidelización del cliente se volverá cada vez más dura y costosa. De nada servirán la publicidad, el márketing directo ni el database márketing sin un contenido nítido, directo, rápido, sugerente y atractivo que le haga la vida más fácil a nuestro target.

Hay quien piensa que, a fin de cuentas, lo que más te apetece cuando llegas a casa cansado de tanta actividad es tirarte en el sillón, enchufar la TV y tragarte cualquier cosa que emitan en ese momento. De algún modo esto será cierto... mientras la TV no esté conectada a Internet. La Red nos dará la Libertad: ¿qué queremos tragarnos cualquier cosa? Pulsamos el Programa aleatorio. ¿Qué nos apetece lo que sea menos teleseries y programas serie “b”? Pulsamos la opción “A”. ¿Qué mañana tenemos un viaje a París y apetece un documental de la ciudad (y guardarlo todo en nuestra agenda de bolsillo)? Pulsamos “+Paris +guia”. ¿No es eso Libertad?

La telelvisión, conectada. Las vallas, conectadas. Los teléfonos, conectados. Los coches, conectados. Casi todo estará conectado. Probablemente (y me alegraré por ello), el “papel” estará conectado. La Publicidad y la Tecnología se darán la mano y hablaremos de Agencias de Comunicación. Ahora somos los “digitales” los que seleccionamos y atraemos a los mejores estrategas y creativos. ¿El mundo al revés? Puede ser. Hace poco nos visitó el Consejero Delegado de un importante cliente para que le ayudáramos a dirigir su estrategia en Internet. Este hombre nunca ha pisado (ni probablemente pisará jamás) su importante Agencia de Publicidad multinacional. Algo serio está pasando. La revolución ha comenzado. ¿Te apuntas?

miércoles, septiembre 28, 2005

No sé si tendrá algo que ver este monitor... el caso es que desde que se me rompió mi fabuloso LCD de Sony, y he tenido que volver a las andadas del tochón de 19' CRT, me cuesta bastante escribir y no encuentro inspiración... :-)

Creo que todo cambiará cuando pueda volver a salir al jardín con un equipo portátil.

El caso es que parece que queremos utilizar la tecnología para romper barreras continuamente.

Muchas veces reflexiono sobre la época en la que la informática que usábamos estaba cerrada en nuestro pequeño mundo (tan sólo "salíamos" del contenido de nuestro ordenador cuando algún amigo/vecino nos dejaba un nuevo disquette). Primero fueron las BBS (qué gran primera experiencia, la recuerdo con mucha nostalgia, la contaré algún día) y más tarde las primeras conexiones a Compuserve... poco a poco dedicábamos más tiempo a dar vueltas por el mundo que a utilizar las cosas que teníamos instaladas en nuestros equipos... qué tiempos aquellos...