Hoy he estado con un viejo amigo que trabaja en una de las agencias interactivas más populares de España. Sorprendentemente, y muy a mi pesar, me ha contado que están en una situación de parálisis y estancamiento en su crecimiento (otros años vertiginoso, por cierto). Y digo por sorpresa porque hace una semana escasamente que pudimos leer, ver y escuchar que Internet se convertía, a pesar de su disminución porcentual en términos interanuales, en el único medio de comunicación en el que aumentaban los ingresos por publicidad.
La cosa se pone fea. Muy fea.
Ya iba de sobresaltos la semanita. Ayer leo con estupor que el proyecto "Colmenar Viejo, ciudad del conocimiento" (el futuro mayor parque tecnológico de Europa) está en peligro a causa de la crisis. Qué tristeza... parece ser que nuestros políticos, y de ambos lados, tienen tal estrechez de miras que no llegan a entender lo que entienden los niños de 6 años. Apuesto a que tú lo vas a entender:
dinero invertido en educación = conocimiento recibido
conocimiento invertido en tecnología = innovación recibida
innovación invertida en empresas = valor añadido y puestos de trabajo recibidos
¿Tan difícil de entender?
Hace poco más de un año tuve la ocasión de viajar a Pasadena, una coqueta población cercana a Los Angeles, conocida por albergar el famoso Caltech (Instituto Tecnológico de California), y visitar una de las decenas de miles de empresas innovadoras que nacen en ese Estado a lo largo del año. Estando allí uno entiende las bondades del arraigo relacional universidad-empresa. Cualquier gérmen de innovación, cualquier idea, por extraña que parezca, tiene oídos inversores para escucharla. No es necesario ser "hijo de" (en el buen sentido, eh? :)), "primo de" o "tener un enchufe en". Las ideas y las personas son lo relevante.
Por cosas de la vida fuí invitado a cenar en casa de un maravilloso matrimonio formado por dos profesores que tenían cátedra en el propio Caltech. Ella, de origen chino. El, italiano. Quizá por encontrarme a más de 15.000 km de casa, me puse a hablar con el marido como si fueramos antiguos vecinos. Le pregunté: ¿cómo es que te viniste a trabajar tan lejos? La respuesta, aun siendo obvia, me dejó bastante pensativo... "En Italia no tenía recursos para continuar mi investigación, así que me vine aquí a probar suerte...". Claro, el mismo problema que en España... ¿quién no conoce de alguien que se haya tenido que ir fuera en circunstancias similares? ¡Qué antipatriotas!
Qué tristeza... ... Ya, pero ¿a quién diablos le interesa el trabajo que está haciendo el "rarito" éste sobre física óptica? ¿A la NASA? Juas, juas, juas... ... ... ... ... Pues sí, resulta que a la NASA. ... ... Umm.. Y el Madrid, qué, ¿otra vez campeón de Europa?
Pues bien, una de las conclusiones que sacamos en la amena charla, fue que países como Italia y España, con unas condiciones socio-culturales y, por qué no decirlo, un entorno geográfico y metereológico (sol, temperaturas suaves...) que fomentan la creatividad y pueden conducir a la innovación, estamos justo en el otro extremo, a la cola de Europa.
Si es que somos ... diferentes. Van las cosas bien en el mundo, pues nosotros con el PIB mayor de Europa. Van las cosas mal en el mundo, pues nosotros con la mayor tasa de paro. Entramos en una crisis brutal y nos dedicamos a poner farolas y cesped artificial en los campos de fútbol de nuestros pueblos. Mientras tanto, se crean en la Red sociedades virtuales, con sus propias leyes, sin barreras geográficas que se autoregulan y se autofinancian, con su propia economía interna y millones de alter-egos compartiendo sus pasiones, sus temores, sus deseos... Menudo contraste, ¿no?
Bueno, llegado a este punto, y finalizadas las críticas, toca responder al título del post: ¿qué leches podrían hacer nuestros políticos para sacarnos de este pozo? Apuntaré unas cuantas:
1.- Asumir que estamos muy, muy mal, y que la salida va a ser costosa y dolorosa. Y trasladar a la Sociedad que tardaremos AÑOS en salir (si luego tardamos menos, pues mejor).
2.- Reducir el gasto publico drásticamente. Podríamos discutir cómo, pero ya adelanto que no me parece ni justo ni razonable que la totalidad de los que pueblan las oficinas del INEM provengan de empresas privadas...
3.- Definir un PLAN ESTRATEGICO PARA ESPAÑA, nuestro POSICIONAMIENTO como país en el mundo. Qué somos, qué queremos ser, cual es nuestra ventaja competitiva, qué recursos necesitamos, etc. en un mundo globalizado y tecnificado, pero con graves y serios problemas de distribución de la riqueza y medioambientales.
4.- Sea cual sea el Plan Estratégico, empezar urgentemente a preparar los RECURSOS NECESARIOS, esto es, mejorar el nivel de la EDUCACIÓN y dotar a los emprendedores de las herramientas necesarias para que puedan CREAR VALOR: menor presión fiscal, menores trabas administrativas, ayudas a la exportación, etc.
5.- Tener la altura política para dejarle el testigo a otro si no se ve uno capaz de gestionar todo lo anterior. Lamentablemente creo que nos ha tocado vivir no sólo la peor crisis económica de la Historia, sino también la peor generación de políticos que haya habido nunca en todo el mundo. La política necesita regenerarse. Se ha enquistado, institucionalizado... hoy puede ser político cualquiera, sólo se requiere tener pocos escrúpulos. "Mala sangre", como dicen en el Levante.
Voto por hacer una reforma de la Constitución en la que se obliguen unos "mínimos" para poder gobernar España, para poder ser Presidente:
- Tener al menos 2 carreras universitarias, una de ellas técnica y otra de humanidades.
- Tener al menos un MBA y estudios de posgrado en Marketing, Finanzas y Derechos Humanos.
- Haber desempeñado trabajos en diferentes niveles de la administración pública.
- Haber desempeñado trabajos en diferentes niveles de la empresa privada.
- Haber pertenecido como miembro activo a un sindicato y a una confederación de empresarios.
- Haber constituido al menos una empresa con éxito y otra sin éxito (quiebra) empleando en ellas, al menos, a 10 trabajadores.
- Hablar correctamente castellano e inglés y nivel conversación de francés, catalán, alemán, chino, vasco y gallego.
¿Alguien conoce a un perfil así? Decírmelo, que le voto.
Mientras tanto, por favor, menos planes-e y más ciudades del conocimiento...